Es historia conocida: en los años 90 el ciclo de 1 a 1 (un dólar = 1 peso) permitió barrer el fantasma de la hiperinflación por un corto período de tiempo, pero ¿a qué costo? Su contracara fue su voraz financiación (el estado argentino NO puede imprimir dólares), que se resolvió vía privatizaciones. El gobierno se deshizo de la "carga" de ferrocarriles públicos, surgiendo los pueblos fantasmas, combinado a la apertura indiscriminada de los mercados, el nivel de desempleo aumentó de manera exponencial cambiando para siempre la estructura de la economía argentina, (record de 2 dígitos en 1994, según Indec).
Hoy, el primer gobierno liberar
"libertario" elige como valor de cambio para sostener el dólar,
adivina: si, recientemente las privatizaciones, como las hidroeléctricas y hasta
centrales nucleares, un delirio que desampara al país y lo despoja de
tecnologías desarrolladas a nivel nacional; también de futuro. Y que además busca financiar con materias primas; es decidir, materia prima sin valor agregado
(hidrocarburos, metales, en los 90 y 2000 fue la soja). Y para lograrlo, buscan derribar la Ley
de Glaciares, lo que pone en riesgo las principales reservas de agua dulce.
Trastocar la Ley de Glaciares a la orden de
las megamineras internacionales tienen que ver con buscar financiamiento para
la fuga de capitales (saqueo) y el ciclo de endeudamiento que somete el país a
la casta empresarial de siempre: representados por el ministro endeudador, la dinastía
Menem y la ex montonera norteamericana.
Imagen de retroceso de glaciar. Los glaciares
ya están en peligro debido al calentamiento global. Es urgente protegerlos de
cualquier actividad perjudicial cercana.
Con esa Ley se garantiza (hasta ahora) el
acceso al agua a los argentinos nacidos y los que están por nacer, al proteger
los glaciares, los mayores reservorios de agua dulce del país, segundo admite la
propia página del (ex) Ministerio de Ambiente de nación. Como repiten los
ambientalistas y científicos, los ríos de Argentina nacen en la cordillera,
entre glaciares y ambientales periglaciares, igualmente importantes en la
regulación del ciclo del agua.
Como asegura IANIGLA:
"El agua (superficial y subterranea) de la que dependen provincias como Mendoza es provista casi exclusivamente por el aporte de la nieve, los glaciares y el ambiente periglacial." Ianigla. Noviembre 2025.
Y
¿todo para qué?
El futuro del agua será el precio por mantener un dólar planchado, retener momentáneamente una escalada inflacionaria y garantizar commoditties que sostengan el ciclo de endeudamiento. Se trata de millones de dólares que el banco central destina mes a mes tan sólo regular el dólar, garantizando la fuga de capitales.
Deuda
La deuda con el FMI de 2018 (45.000.000.000USD, escrita en números para que se entienda), la de 2025 con el mismo organismo (20.000.000.000USD, según CHEQUEADO), y la de las elecciones de octubre que contó con el auspicio de Trump; así el tesoro norteamericano financió la campaña de Milei (en realidad se trató de un swap, que se activó por 2.500.000.000USD). Ninguna de estas deudas se pagarán solas: no basta con emitir moneda nacional (esa deuda es en dólar estadounidense que este país no puede emitir, lógicamente). Sino que se pagarán con commoditties (valores reales), con los metales como el cobre, el litio y los metales raros, en definitiva con el agua de los argentinos (bien común requerido en casi toda la cadena productiva de metales e hidrocarburos) y que también emiten gases de efecto invernadero, como está comprobado en el caso de Vaca Muerta, destacando la crisis climática.
Nunca quedó tan claro quiénes son los enemigos de la naturaleza, pero también del futuro de generaciones por venir.
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